ENCUENTRA TU PROPOSITO EN EL FLUIR 02/05/2012
En su libro : Fluir : La psicología de la felicidad, Mihaly Csikszentmihalyi afirma que décadas de investigación sobre los aspectos positivos de la experiencia humana han comprobado que lo que hace una experiencia verdaderamente satisfactoria y de gran disfrute es un estado mental en el que la atención del individuo está totalmente concentrada. En este estado, nuestro ser se siente libre y deja de tomar el control. Los problemas emocionales desaparecen y la nuestras habilidades se encuentran en su máximo estado. Hemos llegado así a un estado de trascendencia o de fluir. En este estado cualquier actividad se transforma en una meta por pequeño que sea cada paso. El fluir existe cuando la concentración es tan completa que no hay nada extra para pensar en otras cosas innecesarias o preocuparse por otros problemas. Pintores, escritores, músicos o jugadores de ajedrez, por ejemplo, pueden estar tan absorbidos en sus esfuerzos creativos que, para ellos, el tiempo desaparece. Pero esta misma experiencia puede ser sentida para ingenieros, doctores, amas de casa, científicos, empresarios, y todo aquel que lo desee. La diferencia no se encuentra en el tipo de actividad que se ejecute pero en el grado de intensidad obtenido por aquel que realiza la actividad sea “especial” u “ordinaria”. Todos nosotros tenemos la libertad de utilizar nuestra atención en dos formas diferentes: enfocándonos intencionalmente en y totalmente en aquello que hacemos o simplemente hacerlo sin enfocar ningún tipo de atención. LA FORMA Y EL CONTENIDO EN NUESTRA VIDA DEPENDE EN COMO ENFOCAMOS NUESTRA ATENCION. Nosotros creamos nuestra vida de acuerdo como dirigimos nuestra energía. Nosotros nos creamos a nosotros mismos de acuerdo como invertimos esta energía. Nuestro sistema nervioso es tan complejo que una persona puede hacerse feliz o miserable, sin importar lo que suceda en su mundo exterior, simplemente cambiando su consciencia. Lo que pensamos, sentimos, vemos y deseamos es información que nosotros podemos manipular y usar. Muchos de nosotros terminamos sintiéndonos cansados con nuestras vidad y en vez de sentir felicidad y plenitud, nos encontramos en aburrimiento, ansiedad y depresión. “Como nos sentimos sobre nosotros mismos, la felicidad que sentimos de vivir, depende al final en como la mente filtra e interpreta las experiencias diarias. El universo no es hostil, tampoco es amigable. Simplemente es diferente. ” Esta es una verdad que muchos de nosotros aún tenemos que comprender. Entonces cómo podemos vivir felices y creativos en un universo diferente? La única manera de hacerlo es controlando nuestra consciencia y reestructurándola. Gastamos mucha energía física tratando de impresionar a los demás o influenciarlos. Cualquier cosa que hagamos debe ser inmediatamente beneficiosa. Personas que aplican esto están directamente conectadas con su objetivo, donde la energía es libre y no restringida por pensamientos sobre si mismo o los demás. Para estas personas, las oportunidades para actuar y avanzar siempre están presentes. La escuela Taoista Chuang Tzu observó que la manera correcta de vivir se encuentra en vivir y fluir espontáneamente, sin esperar ningún reconocimiento pero moviéndonos totalmente comprometidos con cada acción que realizamos. Este flujo es caracterizado por un sentimiento que las habilidades personales son realmente adecuadas para afrontar los desafíos diarios. Es el fluir poniéndonos metas, sumergiéndonos en cada actividad, concentrándonos en lo que está sucediendo y aprendiendo a disfrutar las experiencias inmediatas. El ponernos metas, el desarrollar nuevas habilidades, el enfocar nuestra atención y estar totalmente envueltos en lo que hacemos, esto nos lleva no solamente a nuestra plenitud sino también a lograr cosas grandiosas. No se domina el entorno. Se busca la forma de vivir harmoniosamente dentro de el. Las personas que son exitosas generalmente disfrutan de aquello que realizan: metas, donde se concentran en cada paso que dan y no en el final, producen un flujo en el que nuevas habilidades pueden ser desarrolladas, la energía física se incrementa y cada acción se integra de manera que se hace meta ella misma. De esta forma se puede hablar del sentido de la vida. NERGIS DALAL Add Comment LA VIDA ES CELEBRACION 12/22/2011
Osho: No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz. Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas. Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza! Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso. Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida. La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación. Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebraré" o "Cuando esté triste no lo celebraré". La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga. Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez... Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados. Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"? El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!" Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía. Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos. Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada. Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza. Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico. ¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo. Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder? OSHO En el libro : Vida, amor, risa Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora. Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo al comenzar la primavera hasta finalizar el otoño. Daría más vueltas en callesitas, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo. Poema atribuido a varios autores - entre ellos Jorge Luis Borges Un viaje hacia nuestro propio ser 09/20/2011
Un viaje consciente hacia nuestro propio ser. Algunos lo han hecho desde muy temprana edad, otros esperan hasta el último momento. Algunos han sido casi que obligados a tomar el viaje mientras otros no saben de su existencia. Y aún, muchos otros mueren sin haberlo iniciado. No importa cuál sea tu situación, si estás leyendo estás líneas es porque sabes conscientemente de la existencia de este viaje: El viaje hacia el fondo de tu propio ser. Se trata de conocernos, de llegar más y más a fondo en el misterio de nuestra vida. Se trata de encontrar todo aquello que yace dentro de nosotros mismos y puede cambiar definitivamente la calidad de tu vida. En mi caso personal, el viaje hacia mi misma de manera consciente comenzó por circunstancias de la vida que me obligaron a tomar el último bote salvavidas que se encontraba en mi pequeña isla de enfermedades y depresión. Afortunadamente, decidí emprenderlo…y hasta el día de hoy puedo decir que es un camino que nunca acabará, un camino que ha traído a mí los más puros sentimientos de paz, infinito amor e inmensa alegría. Igualmente han llegado a la superficie muchas cosas que deben salir y reajustarse como parte de mi crecimiento y aunque a veces los ajustes nos causan incomodidad, sé que es parte del balance general de mi vida, de mi propia evolución. Agradezco el haber emprendido este viaje y el estar aquí en esta vida de una manera más consciente. Antes corría, enfrentaba desafíos y vivía la vida normal como cualquier otro ser humano. Ahora, hago lo mismo. La diferencia radica en el sentirme más conectada conmigo mismo y si, la vida toma un sabor diferente que es díficil de describir con palabras. No sé cual sea tu camino, ni de qué forma estés aquí en la tierra viajando. Esto sólo es una invitación para que te conectes más con tu propio ser. Cierra los ojos y respira conscientemente, llénate de la vida que te rodea. Toma tiempo para ti y para amarte realmente. Escucha el silencio y los latidos de tu corazón. Ama y observa como te sientes al amar profundamente. Olvida los rencores del mundo y aquello que dices que no puedes perdonar. No te hagas daño. Inicia tu viaje de manera consciente y entrega cada minuto al ser más importante en tu propia existencia…tu propio ser. Ánclate en la sabiduría de tu corazón. Síguenos en Facebook: http://www.facebook.com/vivirlibremente | Categorías |





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