Realmente necesitamos nuestro pasado?
-Escrito por Diana Fernandez-
Con frecuencia sentimos que nuestro pasado es aquello que nos proporciona cierta identidad. Sin él, nos sentimos perdidos, fuera de nuestro equilibrio natural.
Por otra parte, creo que nuestro presente no es más que el resultado de muchas de las acciones que hemos cometido en el pasado. Sin embargo, esto no significa que tengamos que guardar todos nuestros recuerdos, sentimientos y experiencias para continuar viviendo. Si observamos un poco más a fondo, vemos que, con frecuencia muchas de las cosas que pertenecen a nuestro pasado continúan siendo una marca de dolor en nuestras vidas y no nos dejan continuar. Decimos “esta es mi historia” y sufrimos y nos lamentamos al respecto.
No sería más fácil olvidar lo que no necesitamos y dejar en nuestros archivos lo que realmente nos puede servir para crecer y ser mejores seres humanos? Qué sentido tiene guardar dolores y rencores que nos hacen ser infelices?
Si tu objetivo es ser feliz, te invito a ser práctico. Recuerda los momentos que te hicieron sentir bien y aquellos en los que aprendiste de ellos. Estos te pueden servir como mecanismo de apoyo en momentos en los que sientes que tu vida no funciona de la mejor forma. Sin embargo recuerda que el ideal es tratar de vivir y disfrutar del presente al máximo, así que busca estar más enfocado en tu tiempo presente que en lo que viviste.
De hecho, un gran número de científicos, psicólogos y abogados continúan tratando de entender por qué dos personas que vivieron un mismo evento en el pasado no lo recuerdan de la misma forma. Experimentos se han dirigido con respecto a este tema y la conclusión es la misma, cada uno ve su pasado diferente. Daniel Gilbert, profesor de la Universidad de Harvard, relata en uno de sus libros que después de haber concluido diferentes experimentos se concluye que nuestra mente no guarda todo lo que vivió sino que mezcla en gran parte lo que llamamos recuerdos con imaginación. Imagina por un segundo entonces cuánto tiempo has malgastado discutiendo con alguien acerca de algo de lo que creías estar seguro cuando en realidad nuestros científicos nos dicen que no podemos depender realmente de nuestros recuerdos? Imagina cuantas discusiones te hubieses ahorrado!
Aprende de los niños, ellos pueden llorar debido a que algo les ha ocurrido, han peleado con su amigo o compañerito de clase, vienen a nosotros lloran, nos cuentan lo sucedido, lloran y luego…OLVIDAN. Ellos en este aspecto saben más, saben que la vida es para aprender y continuar y olvidar lo sucedido y no sembrar cosas que duelen en sus corazones. Solo depende de tí. Es cuestión de decidir lo que te sirve para ser feliz o lo que no.
Si deseas comenzar a meditar te sugiero el practicar la técnica de la Meditación en la respiración. Aqui encuentras una guía básica al respecto:

- Comienza con sesiones cortas de 10 minutos.
- Ten en cuenta que el objetivo inicial es silenciar tus pensamientos y encontrar un espacio de No palabras Ni
discursos en tu mente. Un vacío.
- Busca un lugar tranquilo en el que no vayas a ser interrumpido durante tu sesión.
- Debes sentarte en la posición que te parezca más cómoda en la cual tu espalda permanzeca derecha y no corras riesgo de quedarte dormido!
- Cierras los ojos y comienzas a concentrarte en tu respiración en el lugar donde la sientas más fuerte, puede ser tu nariz, tu pecho, tu vientre.
- Notas cómo cada respiración va y viene. Te enfocas en ella todo el tiempo sin forzarla a que ésta sea más fuerte o más suave. Deja que tu respiración siga su curso natural.
- Pensamientos entran y salen de tu mente. No te inquietes, déjalos pasar como si el viento se los llevara. Vuelves a tu respiración y continuas.
- Notarás cómo poco a poco tu mente estará más calmada logrando dejar ver tu verdadero ser.
-Autor: Diana Fernandez-
Qué es la espiritualidad?
Para mí es una forma de trasmitir el amor, la paz y la sabiduría que llevamos dentro de nuestro ser.
La espiritualidad no es religión pero toma la esencia de aquellos que pasaron por esta tierra recordando quienes realmente somos.
La espiritualidad te invita a que entres a la profundidad de tu ser y descubras tu propia verdad.
Cuando experimentas tu propia verdad ya no existen las creencias. Solo existirá tu propio ser inundado de la paz y el amor de Dios. No hay esfuerzos por ser bueno pues la naturaleza buena de tu ser simplemente...fluye...y estás en paz.